"muy serio, demasiado serio"- así definía su madre a vinicius, este chico brasileño que se quitó la vida con 17 años, dejando su ordenador lleno de increíbles canciones, como si fuera una caja de bombones sin abrir:
un año después, con clases improvisadas de samba, paseando de madrugada por santiago, sujetándome fuerte. con el corazón a punto de salir corriendo. sin poder explicar, pero sin querer que nada cambie.
" se vio de nuevo tendida en aquel barranco, en la nieve, en medio de un silencio perfecto. tampoco ahora nadie sabía donde estaba; tampoco ahora vendrían por ella; tampoco ella lo esperaba ya..."
"...he venido a despedirme. y a darte las gracias.
- a mí no tienes que darme las gracias
- sí, tengo que darte las gracias. sin ti, yo... no sé lo que hubiera hecho...
...de todas maneras. me hubiera gustado..., no sé..., conocerte en otro momento de mi vida. hubiera estado bien. me gustas y me doy cuenta de que no sé nada de ti.