baba había pasado unos meses recorriendo la india. desde los slums de delhi, hasta la olvidada zona militarizada de los apatanis. ahora, tras unos meses en casa, volvía a aquella pequeña aldea. con lo que habíamos conseguido en "pasemos a la accion". queríamos ayudar a cambiar las canalizaciones de agua potable o montar una escuela, o quizás un pequeño consultorio,... pero a su llegada, todo el pueblo le rodeó y emocionados, le rogaron: "no queremos una escuela, ni agua potable,.. lo que realmente nos hace ilusión es un cine"
convencida que su corazón era de algodón de azúcar, esa tarde sintió adivinar lo que iba a suceder en las dos horas siguientes,
como si fuese el guión de una película que ella misma
escribía segundos antes de que todo sucediese.
y así, con extrema delicadeza eligió la música que sonaría,
siendo consciente que era la banda sonora de su vida.
sabía que le esperaría, y él saldría de aquella inmensa torre de cristal,
con su mochila, como recién salido de la escuela,
se montarían en el coche, y bajando la castellana, él la miraría de reojo,
con timidez propia de un niño pequeño. mientras en la acera, elefantes harían equilibrios sobre su trompa. luego, con prisas, conseguirían robarle una hora más al reloj y en aquella tarde de primavera, aunque en invierno, de primavera, le enseñaría sus pequeños sitios de libros y salitre. con un camino de vuelta más largo, con sabor a dolca. y un final de despedida en la estación,
en blanco y negro,
entre viajeros con prisas, locomotoras de vapor, tortugas y gorriones.
sin tener muy claro si sacaría un billete de vuelta.
ya queda menos. el jueves estaré en barcelona [inshalla] con firme propósito de cumplir mi propósito de este año. con ganas que lluis me enseñe sus hospitales, y ver la sonrisa de dani llenándolo t o d o. con un viernes por la mañana sin prisas, con ganas de mar. cumpliendo 32. sin ojos verdes. sin historias de rugby. tomando el pulso a cuanto alejada o no estoy.